lunes, 19 de abril de 2021

Hoy, a 67 años del sufragio femenino en México, la paridad de género todavía no es garantía

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El 17 de octubre de 1953, las reformas constitucionales que reconocen el derecho al voto de la mujer mexicana fueron aceptadas. En 1955, durante las elecciones federales, las mexicanas ejercieron por primera vez su voto.

Foto: Gobierno de México

Por: Paulina Sánchez (LMI) y María Teresa Alcalá (LCMD)| 17 de octubre del 2020

Hace 67 años la historia de México cambió, pues las mujeres finalmente fueron reconocidas como ciudadanas ante la ley. Se promulgó su derecho a votar, ser votadas e involucrarse en la vida política de México “formalmente”, porque las mujeres ya habían sido parte de manera extraoficial.

Desde tiempo antes de su participación en la Revolución Mexicana, hasta el Congreso Feminista con sede en Yucatán en 1916, cientos de mujeres lucharon para cambiar su realidad en el país. 

El periódico feminista Las Violetas del Anáhuac, fundado durante el régimen del Porfiriato, tuvo un rol importante en este cambio en México. Sus publicaciones reclamaban el derecho de las mujeres a participar en la política y la vida pública, fue así como la idea del sufragio se fue instalando en diversas partes de México.

Casi un siglo después de la primera aparición de Las Violetas del Anáhuac, el 17 de octubre de 1953, las reformas constitucionales que reconocían el sufragio femenino fueron aprobadas por Adolfo Ruiz Cortines, titular del poder Ejecutivo Federal en aquel entonces. 

De esa manera, durante los procesos electorales del 3 de julio de 1955, las mujeres pudieron acudir a las urnas y ejercer su derecho a votar y ser votadas. Dichas elecciones tuvieron como resultado a las primeras diputadas federales

En 1964 se eligió a dos mujeres que ocuparían un puesto en el Senado y en 1979 fue votada la primera gobernadora en la historia del país, Griselda Álvarez (Colima). 

No atender a las urnas a ejercer el derecho que múltiples mujeres lucharon por conseguir para las ciudadanas mexicanas resultaría en una falta de conciencia histórica, por no decir una falta de respeto.

Si bien el día de hoy se cumplen 67 años de aquella decisión histórica que permitió el acceso de la mujer a la política, se sigue buscando paridad de género a nivel municipal, estatal y nacional. 

Durante el 2019,  el Congreso Estatal de Nuevo León, hizo cuatro nombramientos no paritarios en los cargos oficiales, lo cual provocó un movimiento para garantizar que la paridad fuera respetada. 

Hoy, a menos de un año de las elecciones de 2021 -las más grandes en la historia del país, con 21 mil cargos a elección popular- se tendría que asegurar que la mitad de los cargos en disputa fueran ocupados por mujeres. 

Es responsabilidad del Instituto Nacional Electoral que para las siguientes elecciones se garantice el principio de paridad entre los géneros y la igualdad de oportunidades para el acceso a todos los cargos de elección popular sin hacer distinción.

A lo largo de la historia en México, solo nueve estados de la República han tenido una mujer gobernadora al frente. En el periodo actual, solamente dos estados, la Ciudad de México y Sonora, tienen una mujer como titular del poder Ejecutivo. 

La representación de la mitad del país implica que quien decida conozca la realidad en la que viven las mujeres, por lo tanto, en esa representación de género se debe incluir a mujeres indígenas, afromexicanas y con discapacidad. 

Para asegurar la democracia y la representatividad efectiva de las mujeres en México, el acceso a la toma de decisiones desde el poder es fundamental, por lo tanto se debe promover y buscar el acceso de mujeres a puestos de elección popular en todos los niveles de gobierno.

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